En Vínculo, dos polos se enfrentan: uno denso y otro ligero, ambos con núcleos rojos.
Una línea oscura y fragmentada los une y los quiebra al mismo tiempo.
El fondo gris absorbe interferencias cromáticas y tensiones latentes.
La obra habla de la fragilidad de los lazos humanos y mentales.
Entre estructura y gesto, el vínculo nunca es estable.
