En What Goes Through the Mind, João Bieniek convierte el pensamiento en imagen.
La obra expresa un flujo continuo de ideas, recuerdos y emociones superpuestas.
Los gestos pictóricos funcionan como memorias que aparecen y desaparecen.
El rojo intenso marca la carga afectiva de las relaciones vividas.
Los espacios claros sugieren pausas, silencios y olvidos parciales.
Todo se mueve, nada se fija completamente.
La pintura representa la mente atravesada por saudades y vínculos.
Un mapa emocional de lo que habita el interior.
