Kite (2026) es una obra abstracta expresionista que aborda la relación entre padres e hijos desde el gesto y la emoción.
Las formas azules, tensas y fragmentadas, simbolizan el lazo invisible de la dependencia afectiva.
Existe conexión, pero también el impulso inevitable de separación.
Los espacios vacíos y las capas superpuestas sugieren silencio, espera y transformación.
La composición vertical refuerza la idea de crecimiento y alejamiento progresivo.
Entre estructura y libertad gestual, surge el dilema de proteger y soltar.
Kite habla de vínculos que sostienen sin retener.
Una obra potente y poética para colecciones con profundidad emocional.
