A Salida (2025) plantea un espacio visual de transición y tensión emocional.
Rectángulos y cuadrados superpuestos funcionan como portales o estructuras mentales inestables.
El rojo intenso señala urgencia, ruptura y conflicto interno.
El fondo desaturado, en tonos ocres y grises, sugiere desgaste y suspensión.
En el centro, una zona más clara introduce una pausa o posible paso.
No es una solución definitiva, sino una apertura simbólica.
